Cuando alguien nos llama para cambiar las ventanas, la primera pregunta es casi siempre «¿cuánto me va a costar?». Pero si escuchas un poco más, la pregunta de debajo es otra y es la que de verdad preocupa: «¿me vais a pedir más dinero cuando estéis en mi casa?».
Es una desconfianza razonable. En reformas es habitual que aparezcan suplementos que nadie mencionó al principio, y con las ventanas pasa mucho porque hay partidas que el cliente no sabe ni que existen. Así que en lugar de escribir otro artículo de precios genéricos, hemos preferido explicar qué contiene exactamente un presupuesto de ventanas, qué lo hace subir y en cuánto tiempo se hace todo. Con eso podrás comparar cualquier oferta, sea nuestra o de quien sea.
Ninguna empresa seria puede darte un precio cerrado sin haber visto el hueco. Y no es por vender una visita: es que en una vivienda no hay dos ventanas iguales.
En Elche trabajamos mucho en edificios donde las medidas cambian de una habitación a otra dentro del mismo piso, las jambas no están a plomo y los alféizares tienen pendientes distintas. Todo se fabrica a medida a partir de la medición real. Si alguien te da un número exacto sin haber ido a tu casa, solo hay dos posibilidades: o va muy sobrado para curarse en salud, o te pedirá un suplemento cuando llegue.
Lo que sí podemos hacer por teléfono es orientarte sobre el rango en el que te vas a mover y sobre qué opciones tienen sentido en tu caso. Eso lo hacemos encantados.
Esto es lo que debería aparecer, desglosado, en cualquier oferta que te den. Si algo de esta lista no está, pregunta si va incluido o si se factura aparte.
Vamos a tu casa, medimos hueco por hueco, miramos el estado del marco existente y del cajón de la persiana, comprobamos la orientación y hablamos de lo que necesitas. En nuestro caso es gratuita y sin compromiso, y de ahí sale el presupuesto. No cobramos por medir ni por presupuestar.
Es la partida principal. Incluye el perfil, el vidrio, los herrajes y el montaje de la ventana en taller. Aquí es donde de verdad se decide la calidad de lo que vas a tener durante los próximos veinte o treinta años, y es también donde más varían las ofertas entre empresas, aunque el precio final se parezca.
Retirar la ventana vieja. Parece obvio que va incluido, pero conviene confirmarlo, sobre todo si se va a retirar el marco completo hasta el hueco de obra y no solo la hoja.
Esta es la partida que más veces aparece como sorpresa. Nos hemos encontrado clientes a los que les dejaron la ventana vieja apoyada en el rellano. Pregunta siempre si la retirada del material está incluida y quién se hace cargo de llevarlo al punto limpio.
Colocar la ventana a plomo, anclarla y sellar todo el perímetro. El sellado no es un detalle estético: es lo que evita que entre aire y agua por el encuentro entre la ventana y el muro. Una ventana excelente mal sellada rinde como una ventana mediocre.
Jambas, vierteaguas, tapajuntas. Depende mucho de si se conserva el marco viejo o se retira: en el segundo caso hay más trabajo de remate y debe estar reflejado.
Comprueba siempre si el precio que te dan lo incluye o no. Comparar un presupuesto con IVA contra otro sin IVA es el error más común, y la diferencia no es pequeña.
Todo esto son incrementos legítimos, y por eso conviene conocerlos antes: así entiendes por qué dos ventanas del mismo material pueden costar muy distinto.
Si pides tres ofertas, lo normal es que lleguen tres documentos con formatos distintos y precios muy diferentes. Antes de quedarte con el más barato, comprueba estos ocho puntos. Es lo que separa comparar de adivinar.
Con esa lista delante, una oferta que parecía cara puede resultar la más completa, y una muy barata suele revelar qué es lo que no lleva.
El proceso tiene cuatro momentos, y conviene saber dónde se va el tiempo.
La concertamos según tu disponibilidad. En la propia visita ya hablamos de materiales, de vidrio y de las opciones que tienen sentido en tu vivienda.
Te lo enviamos por escrito y desglosado después de la visita, para que puedas leerlo con calma y compararlo.
Es la fase más larga, y es normal: tus ventanas no existen hasta que las encargamos. El plazo depende del material, de la serie elegida y de la época del año. Te damos una fecha concreta al aceptar el presupuesto, no una estimación vaga.
Es más rápida de lo que la mayoría espera. Una vivienda completa se resuelve normalmente en pocos días de trabajo. Nunca dejamos una casa abierta de un día para otro: cada hueco que se abre se cierra el mismo día.
Para que no haya sorpresas por ese lado tampoco:
Lo habitual en el sector es un anticipo al encargar —porque la fabricación a medida arranca en ese momento— y el resto a la entrega. Lo importante es que las condiciones estén escritas en el presupuesto y no acordadas de palabra.
Sobre la garantía, ten presente que son dos cosas distintas: la del producto, que da el fabricante del perfil y del vidrio, y la de la instalación, que damos nosotros. Pregúntalas por separado, porque la mayoría de los problemas reales que aparecen con el tiempo vienen de la instalación, no del material.
Después de muchos años midiendo ventanas en Elche, estos son los que más caros salen:
Sí, y conviene mirarlo antes de encargar, no después.
Por un lado está la deducción en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética de la vivienda, que puede aplicarse al cambio de ventanas cuando se cumplen los requisitos. El más importante, y el que casi nadie tiene en cuenta a tiempo, es que hace falta un certificado de eficiencia energética emitido antes y otro después de la obra. Si no lo haces antes de empezar, pierdes la deducción aunque la reforma cumpla.
Por otro lado están las ayudas y subvenciones autonómicas, que van por convocatorias con plazos concretos y que abren y cierran. Aquí no te vamos a dar una fecha en un artículo, porque las fechas caducan y no queremos que tomes una decisión con información vieja: consúltalo en la sede electrónica de la Generalitat Valenciana o pregúntanos y te decimos qué hay abierto en ese momento.
Y un aviso honesto: nosotros somos instaladores, no asesores fiscales. Te orientamos y te damos la factura como debe estar emitida, pero la aplicación concreta en tu declaración conviene confirmarla con tu gestor.
Sí. La visita, la medición y el presupuesto por escrito no cuestan nada y no te comprometen a nada.
Por supuesto. Mucha gente empieza por la fachada que da a la calle o por el dormitorio principal y completa el resto más adelante. El precio por unidad sale algo mejor haciéndolo todo de una vez, pero repartir el gasto es una opción perfectamente razonable.
Sí: Alicante, Santa Pola, Crevillente, Torrellano y municipios cercanos. Puedes ver todo lo que hacemos en nuestros servicios.
Se presupuesta junto con las ventanas y suele salir mejor hacerlo a la vez, porque se aprovecha la misma puesta en obra. Lo vemos en cerramientos en Elche.
Depende del tamaño del hueco, de lo que quieras resolver y de dónde esté la vivienda. Tienes el detalle de cada uno en ventanas de PVC y en ventanas de aluminio, y si vives cerca del mar el criterio cambia bastante: lo explicamos en el artículo sobre ventanas cerca del mar y salitre.
Es una duda muy sensata y no queremos venderte nada que no necesites. Te ayudará nuestro artículo sobre cuándo cambiar las ventanas de tu vivienda.
Un buen presupuesto de ventanas no es el que da el número más bajo: es el que te explica qué estás comprando. Perfil y serie concretos, composición del vidrio, herraje, cajón de persiana resuelto o no, desmontaje, retirada, remates, garantía e IVA. Si todo eso está por escrito, ya puedes decidir con criterio.
Nosotros trabajamos así porque nos ahorra problemas a todos: si lo que cuesta está claro desde el principio, no hay conversaciones incómodas a mitad de obra.
Si quieres saber qué cuesta en tu caso, pide tu presupuesto sin compromiso. Vamos a tu casa, medimos, te explicamos las opciones y te lo damos por escrito y desglosado. Sin coste y sin que te comprometas a nada. Y si quieres conocernos antes, aquí tienes quiénes somos.





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